¿Qué impulsa al hombre a matar animales trofeo?


cecil leona

Leona Cecil

A raíz de la muerte de leona cecil, símbolo del parque Hwange en Zimbawew asesinado cobardemente por un dentista estadounidense llamado Walter Palmer (haga clic aquí) Algunos periódicos extranjeros han propuesto un estudio en profundidad sobre por qué muchas personas se ven obligadas a cazar grandes ejemplares y están dispuestas a gastar sumas exorbitantes para matar algunos ejemplares.

Un psicólogo, experto en la interacción entre humanos y animales, entrevistado por el sitio francés 20minutes.fr explicó cómo más allá de la muerte de un animal noble, lo que interesa y provoca una reacción es que ese ser tiene un precio. Por eso, en la mayoría de los casos, todo se reduce a gente adinerada cuales son apropiarse el derecho, abrumadoramente, a poder compra todo incluso lo que no está a la venta. Una manía por la supremacía que también ha afectado a muchos personajes de cierto calibre, como Theodor Roosevelt, Re Juan Carlos, Ernest Hemingway mi William Faulkner ellos también tenían predilección por la caza.

Según estimaciones, el mercado de caza de animales grandes desde Alaska para los osos polares hasta Asia para los tigres, poniendo a la especie en riesgo (haga clic aquí), solo en Sudáfrica factura 700 millones de dólares al año. La caza ilegal genera $ 2 mil millones al año.

Un cazador paga por cada animal muerto y así puede hacer alarde de su trofeo. Comienza desde aproximadamente 2 mil euros por un antílope, una 10mila por un búfalo y vamos 20 a 50 mil dólares por un leona. Entre los animales para matar más caro los cinco primeros incluyen el elefante, el león, el rinoceronte el búfalo y el leopardo.

Basado en investigaciones sobre el tema, como explica Wim van Remortel de “Mejor Caza”, entre los más cazadores asiduos de gran tamaño hay Americanos. Además, los expertos en conservación han señalado que la caza ilegal pero también la destinada al control de ejemplares es un peligro real y una amenaza para la supervivencia de la especie, como el mercado de marfil que provoca la muerte de 40 mil elefantes en el año. Además, los ejemplos generalizados de trofeos en la red resultan perjudiciales para combatir este fenómeno y el propio mensaje de matar animales por diversión Está incorrecto. Obviamente es un fenómeno anacrónico que se remonta a una sociedad culturalmente diferente.

En el pasado, otros casos como el de Palmer han causado indignación. Entre los más conocidos destaca Melissa Bachman un cazador de trofeos de Minnesota, invitado del programa “Winchester’s Deadly Passion” que con un video de caza recogió 350 mil “me gusta” en las redes sociales. Sigue Kendall Jones, una adolescente de Texas aficionada a la caza de trofeos que provocó la ira de la web con las fotografías de sus víctimas publicadas en la web, incluido un rinoceronte blanco, una especie en peligro de extinción. Se lanzó una petición contra Jones en Change.org para prohibirla en Sudáfrica y que obtuvo 177.000 firmas.