Viajar con tu gato: todo sobre viajar con tu amigo felino

¿Estás a punto de irte con tu gato y no sabes cómo afrontar el viaje? Aquí tienes todos los consejos a seguir para viajar tranquilo con tu gato.

Kitty en la maleta
Gato en una maleta

¿Estás planeando unas buenas vacaciones pero no quieres renunciar a la compañía de tu amado gato? Debes saber que hay mucha información que tomar antes de ‘embarcarte’ en esta nueva aventura con tu amigo felino. No será fácil convencerlo: los gatos, de hecho, a diferencia de los perros que intentan convencer a sus dueños para que salgan, en realidad prefieren quedarse en casa de lejos. Al ser un animal muy habitual, el cambio de entorno podría ser un trauma para él: por eso siempre prestamos atención a sus necesidades y a sus horarios, para evitar que pueda sufrir las secuelas del viaje. ¿Y los documentos? Aquí es donde conseguirlos y cuando se necesitan.

Viajar con el gato: que empacar

Viajando con tu gato
Viajar con el gato: todo lo que necesitas saber

Preparar una maleta para nuestro gato a veces puede llevar más tiempo del esperado, ya que es importante organizarse a tiempo para conseguir todos los documentos y papeles necesarios para que el gato pueda viajar de forma segura y de acuerdo con las normas del lugar de destino. Pero antes de conseguir los documentos es necesario hacer todas las vacunas al gato para evitar el riesgo de infecciones y enfermedades: habla con tu veterinario e inmediatamente fija un calendario de vacunas.

Lo que necesitas para viajar con el gato: documentos.

Los documentos y las vacunas representan una pareja indisoluble. Después de realizar las vacunas, siguiendo precisamente la cita para los refuerzos posteriores, es importante recordar tener la Tarjeta de salud. Es un documento fundamental para conocer la historia clínica del felino: de hecho, se registran todas las operaciones realizadas, así como la profilaxis seguida previamente por nuestro amigo de cuatro patas. Otro documento fundamental es el pasaporte comunitario: se utiliza para destinos más allá de la frontera italiana. Al igual que el humano, es importante que el propietario recuerde los certificados sanitarios y los documentos antes mencionados.

Con un gato de vacaciones: que conseguir

Está bien que no tengamos que preocuparnos por llevar ropa y ropa para nuestros gatos, pero no debemos descuidar sus necesidades: una de ellas es sin duda la elección del portabebé en el que habrá que meterlo durante el viaje. Dado que al gato no le gusta viajar y odia entrar en una jaula estrecha y limitante, es importante que tenga un ambiente lo más cómodo posible. La jaula debe ser duradero y fácil de limpiar: Los episodios de diarrea y vómitos son frecuentes debido a los movimientos y curvas del vehículo, como el coche o el barco. Si hace calor y temes que la jaula se sobrecaliente, es bueno elegir una con un buen sistema de ventilación; en caso contrario es bueno que retenga el calor pero al mismo tiempo no crea dificultad para respirar. ¿Dónde colocarlo? Ciertamente no en el capó debido a la falta de aire y la falta de luz.

¿Viaje inquieto? He aquí cómo calmar al gato

Dado que al gato no le gusta viajar, podría mostrar esta impaciencia con continuos maullidos y movimientos nerviosos. Por eso es importante que esté encerrado en una jaula, pero es igualmente importante que se sienta allí. tranquilizadora cercanía del maestro. Si notamos cierta agitación en él, vayamos a la jaula y susurremos algo para hacerle sentir nuestra presencia. Además, si viajas con un vehículo autónomo como un coche, es recomendable hacer varias paradas para enfriar el aire del habitáculo y excluir, en verano por ejemplo, el peligro de insolación.

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Viajar en coche: recomendaciones útiles

Gato en el coche
Gato por la ventana del coche

Es importante que el gato no coma ni beba en las tres horas previas a la salida. Esto servirá para evitar la riesgo de diarrea y vómitos durante el viaje. Sin embargo, si estamos en verano, es bueno recordar mojarle la cara con un paño húmedo y quizás poner uno en la jaula para que se refresque cuando quiera. L ‘artículo 169 del código de circulación prevé la obligación del transportista de mascotas. Antes de emprender un viaje, aunque sea corto, es útil acostumbrar al gato a viajar, con viajes más largos y quizás familiarizarlo con la cabina del piloto. Desafortunadamente, hay muchos casos de mareo por movimiento en felinos, también llamado mareo por movimiento.

Viajo en tren con el gato

Gato en el tren
Viajando en tren con el gato

Trenitalia e Italo tienen diferentes condiciones para viajar en tren con su gato: necesariamente debe viajar cerrado en el transportín con un fondo absorbente, mientras que el propietario debe tener a la mano los certificados del gato que acrediten las vacunas y profilaxis avalados por el felino, para poder mostrárselos al controlador si es necesario. La jaula no debe exceder dimensiones de 70x30x50 y el el precio es gratis si viaja en primera y segunda clase de todas las categorías de trenes. En el caso de trenes muy concurridos, el sentido común nos aconseja mantener la jaula en tu regazo para no molestar o entorpecer el paso de otros viajeros.

Viaje en barco con el gato

Viajando en barco con el gato
Viajando en barco con el gato

Desafortunadamente, viajar en barco no siempre es posible: hay muchas empresas navieras que prohíben el embarque de nuestros amigos felinos. Los certificados sanitarios deben estar siempre disponibles para mostrárselos al capitán del barco. Algunos barcos proporcionan jaulas que se encuentran en la cubierta del barco.

Viajar en avión con el gato

Gato en el avion
Kitty en el avión

Al igual que con los barcos, las aerolíneas también pueden crear dificultades para que nuestro amigo felino aborde el avión. Así que antes de organizar el viaje es bueno contactar con la agencia de viajes y pedir la información necesaria. Puede haber restricciones y condiciones relativas al transportador de mascotas: para viajar en cabina es obligatorio dejar la jaula a los pies del pasajero. Además, el gato no debe exceder 8 kg de peso (el peso varía según la empresa).
No se descarta que, en algunos casos, el gato se vea obligado a viajar en un vuelo diferente al nuestro. Pero en la mayoría de los casos el gato tiene que viajar en la bodega donde el ambiente suele ser muy caluroso y presurizado: pensemos en ello antes de viajar en avión con tu gato porque podría ser realmente demasiado estresante para él.

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FC

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