Saliva de gato: que contiene y por que puede ser peligrosa


¿Es arriesgado ser lamido por nuestro gato? ¿Qué causa las alergias? Todo lo que necesita saber sobre la saliva de los gatos y sus elementos.

La saliva del gato

Saliva de gato: qué contiene y qué riesgos conlleva (Foto Pixabay)

A algunos dueños les encanta recibir este tipo de atención por parte del gato, porque al fin y al cabo es su forma tierna de responder a nuestros mimos. Cuando un gato nos lame, surge la pregunta: ¿qué contiene la saliva del gato? ¿Qué elementos lo hacen tan peligroso y susceptible de provocar alergias? Por eso va más allá de la simple curiosidad, sobre todo si las consecuencias de su saliva en nuestra piel pueden tener graves consecuencias. Aquí tiene todo lo que necesita saber.

También te puede interesar: ¿Por qué el gato tiene una lengua áspera? Todas las explicaciones

La lengua de gato: una herramienta muy útil

Minino
Gato doméstico (Foto Pixabay)

Si nos pasó en la mejilla, podemos confirmarlo: la lengua de los gatos es áspera y erizada. Pero esto tiene una razón precisa, ya que es con esta herramienta con la que el gato realiza las operaciones habituales de limpieza del pelo. Además de su funcionalidad “física”, la lengua del gato está directamente asociada con el sentido del gusto del animal. Sin embargo, a diferencia de los humanos, no tiene suficientes receptores para detectar sabores dulces.

Lo que hace que la lengua del gato se erice son las papilas filiformes en su superficie: están hechas de queratina, lo que las hace duras y capaces de tirar del pelo, triturar bien los alimentos y comer muy rápido. Incluso bebiendo, los gatos pueden hacerlo en mucho menos tiempo que los perros.

La capacidad de extensión y flexibilidad de este órgano también permite al gato lamer incluso zonas de su cuerpo ‘difíciles’ de alcanzar. Las desventajas deactividades de aseo (o peinarse) están relacionados con el hecho de que las balas de pelo son luego ingeridas por el felino y corren el riesgo de provocar náuseas, vómitos y problemas respiratorios (leer aquí: El gato vomita bolas de pelo: causas y remedios).

Usted también podría estar interesado en: Salivación e hiperventilación en gatos: Las molestias del transportador

La saliva del gato: que contiene

La saliva del gato
Saliva de gato: sus elementos y qué efectos tienen (Foto Pixabay)

¿De qué está compuesta la sustancia transparente y semilíquida que sale de la boca del gato? En los casos de hipersalivación en gatos seguro que hemos podido verlo bien, también porque el gato habrá dejado rastros de ella por todas partes (Leer aquí: El gato babea: todas las posibles causas de la hipersalivación). Hay al menos 3 elementos que componen la saliva del gato.

  • Proteinas: estos son los verdaderos culpables de las alergias (lea aquí: Alergia a los gatos: la ciencia descubre que no es el pelo el que causa la alergia), y en particular la proteína Fel d1. Los gatos llevan esta proteína en su pelaje cuando se lamen.
  • Enzimas: son elementos muy útiles para curar heridas. De hecho, cuando un gato se lame las heridas o en todo caso las zonas de la piel que han sufrido abrasiones e infecciones, las enzimas contenidas en la saliva facilitan la cicatrización de la herida. También tienen la capacidad de cubrir los olores de los gatos y no hacerlos “reconocibles” por los depredadores.
  • Batería: negativo también es la presencia de bacterias y gérmenes en la saliva del gato. En particular, es la bacteria Pasteurella multocida, responsable de la pasteurelosis, que se desarrolla tras la mordedura de un animal. Por lo general, en personas sanas, una mordedura o un rasguño de gato no tiene consecuencias, pero siempre es mejor desinfectar la herida (Lea aquí: Remedios naturales para los rasguños de gato: qué poner en la herida sin riesgo).

Los riesgos de la saliva del gato

Gato en primer plano
El gato en primer plano (Foto Pixabay)

De hecho, ya hemos respondido a esta pregunta. En cuanto a las alergias, el contacto con el pelaje del gato, en el que ya se ha “manchado” el alérgeno responsable de las alergias (la proteína Fel d1), puede ser la causa desencadenante. Incluso si están sanos y no están inmunosuprimidos, es una buena idea lavarse siempre las manos después de cada contacto.

Los estudios de los últimos años han destacado la correlación entre la saliva de perros y gatos y la septicemia o sepsis. Es una infección generalizada en todo el cuerpo y que hace que las bacterias pasen a la sangre. En cuanto a arañazos, heridas o en todo caso en todas las ocasiones de contagio por contacto con el gato, los riesgos son elevados. Por eso siempre es recomendable desinfectarse bien y consultar a un médico.

Francesca Ciardiello