Actualmente es común ver diversas aves en condición de cautiverio, lo que las vuelve vulnerable a las diferentes enfermedades. Es importante conocer a que tipo de peligro están expuestas nuestras mascotas para poder preservar su vida.

Indicio de que tus aves están padeciendo alguna enfermedad

Como sabemos existe una gran diversidad de especies de aves con organismos diferentes, por ello es importante tomar en cuenta cuales están más o menos expuestas ante las toxinas alimentarias, microorganismo, tendencias genéticas, entre otras.

1.- Golpes accidentales: es uno de las principales causas de muerte de nuestras mascotas domesticas (las aves), aunque no es propiamente una enfermedad.

Los golpes no suelen presentar síntomas pero ocasionan deformaciones y/o fracturas en las alas, dificultar para volar, entre otras.

2.- Picaje: es una enfermedad que lleva al ave a quitarse el plumaje del pecho, vientre y espalda, ocasionada por el estrés, parásitos e infecciones en la piel.

3.- Sarna o alergia por ácaros: son alergias cutáneas contagiosas que ameritan ser tratadas a la brevedad posible,  suelen presentarse como verrugas (en ojos, orificios nasales y patas) y costras blancas.

4.- Infestación de Piojos rojos: son parásitos que generan picazones en la piel de las aves y pérdida de vitalidad, provocando graves daños en la piel y el plumaje.

5.- Parásitos intestinales (lombrices o áscaris): suelen aparecer por el contacto con sus heces o el de otras aves.

6.- Candidiasis: es una infección que causa diarrea y vómito, provocando la pérdida de apetito del animal y lo lleva aun estado de desnutrición severa.

7.- Papo virus – PBFD: enfermedad viral e infecciosa que causa alteraciones en la piel y en las plumas del animal afectado e incluso le ocasiona deformaciones en el pico.

8.- Intoxicaciones: se generan cuando el ave ingiere alimentos u objetos que son dejados a su alcance como:

  • Joyas, pinturas, lámparas y juguetes, que poseen toxinas como el plomo.
  • Cables, tornillos y algunas herramientas, ricas en Zinc
  • Alimentos venenosos como el chocolate y las golosinas.
  • Alimentos industrializados como embutidos y/o condimentados.
  • Las frituras.
  • La sal y el azúcar.
  • El café y los productos con cafeína.
  • La leche y otros productos con contenido lácteos.

Recomendaciones

Mantener una adecuada higiene de hogar, del animal y la jaula donde este se encuentre.

En algunos casos puedes recurrir al uso de cremas y pomadas con azufre que son desinflamantes y regeneradoras de la piel.

No dejar la jaula directamente al suelo.

Al primer indicio de enfermedad acudir a un veterinario.