El perro anciano tiene el vientre hinchado: las razones y los cuidados


Los perros mayores tienen el estómago hinchado, un problema recurrente después de cierta edad. Veamos cuáles son las razones de este trastorno y cómo tratarlo.

abdomen hinchado

(Foto de Adobe Stock)

Todos aquellos que han tomado la decisión de adoptar un perro saben muy bien cuánta compañía, dulzura y protección es capaz de brindarnos este animal. Pasar los días con nuestro amigo de cuatro patas puede ser muy relajante y también muy divertido.

Muy a menudo sucede que crecimos juntos, lo tomamos que era un cachorro y hoy es un perro anciano, con sus problemas y dolencias, que no queremos aceptar.. Ver envejecer nuestro cachorroVer su apariencia solo ligeramente cambiada, en el color de su cabello y en su expresión, no nos permite cómo nuestro Fido puede ser tan diferente a nivel físico.

Con el paso de los años Fido empieza a tener y recibir problemas cuidate las articulaciones pero no solo a veces el perro mayor tiene la vientre hinchado también, y hay explicaciones para todo esto. En los próximos párrafos veremos las razones por las que el perro anciano tiene la barriga hinchada y qué podemos hacer para ayudarlo.

El perro anciano tiene el vientre hinchado: las posibles causas

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(Foto Istock)

Aunque pueda parecer un síntoma bastante trivial, si el perro anciano tiene la panza hinchada, no debes subestimar la condición y llevar al animal a visitar al veterinario. Lo posible porque que pueden provocar este trastorno en perros mayores son:

  • Síndrome de Cushing o hipercortisolismo en perros: es un trastorno de las glándulas suprarrenales secundario a una enfermedad tumoral de la glándula pituitaria. Esta enfermedad provoca un aumento en la síntesis de glucocorticoides (hormonas esteroides, que también incluyen cortisona, producida por las glándulas suprarrenales). El síndrome de Cushing es una patología muy complicada de diagnosticar, ya que no existe una prueba que nos permita identificar esta enfermedad por sí sola. Afecta especialmente a los perros de entre 10 y 11 años. Entre los síntomas de sospecha de síndrome de Cushing, además de la panza hinchada en el perro anciano, tenemos: aumento del apetito, aumento de la sed, aumento de la producción de orina, pérdida de cabello con piel más oscura, disminución de masas musculares.
  • una peritonite: es decir, la infección del abdomen provocada por una rotura o punción del estómago o del intestino. Entre los síntomas más frecuentes de la peritonitis en el perro, además de la panza hinchada, tenemos: letargo, fiebre, pérdida de apetito, vómitos, dolor y diarrea en el perro;
  • los megacolon: es una dilatación grave que afecta al colon, puede ser de origen congénito, que está presente desde el nacimiento, o adquirida. Es una patología bastante rara en perros, afecta mayoritariamente a los gatos, sobre todo en aquellos que padecen estreñimiento crónico.
  • la torsión gástrica en perros: es el aumento del volumen del estómago lleno de gas, material espumoso y alimentario, con la rotación del mismo a lo largo de su eje mesentérico. Puede ser una condición fatal si no se detecta a tiempo y provoca ruidos particulares que deben ser conocidos por el veterinario;
  • un derrame abdominal o ascitis, puede ser de naturaleza cardíaca o de otro tipo, es una acumulación de líquidos dentro de la cavidad abdominal. Puede causar hinchazón de la zona afectada y si la cantidad de líquido es excesiva también puede causar dificultad para respirar.
  • la GDV (dilatación vólvulo-gástrico): es una patología generada por la torsión y obstrucción consecutiva del estómago del animal. Patología considerada urgencia veterinaria y de interés quirúrgico. Si no se reconoce y se trata a las pocas horas es letal, ya que cierra las vías de entrada y salida del estómago que comenzará a dilatarse debido a la digestión. Todo esto provoca la obstrucción de los vasos sanguíneos y una disminución del suministro de sangre a este órgano. Ir a interferir de esta manera con la circulación sanguínea y conducir a la necrosis de la pared gástrica;
  • cáncer de bazo, hígado oa otros órganos abdominales;
  • una obstrucción o bloqueo urinario causado por un aumento de la vejiga;
  • parásitos intestinales;
  • un embarazo inesperado.

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Diagnóstico y asesoramiento

Esta condición no es infrecuente en perros mayores y casi siempre es un problema tratable y, por lo tanto, solucionable. Aunque nuestro cachorro tiene una edad considerable para un perro, si se lo mantiene bajo control con visitas constantes y periódicas, nuestro Fido podrá vivir con nosotros muchos años más.

Sin embargo, lo que se debe hacer en el caso de que el perro anciano muestre un vientre hinchado, es traerlo de inmediato a visitarlo para asegurar que el veterinario pueda constatar cualquier problema del animal. El doctor para establecer un diagnóstico llevará a cabo un ultrasonido al perro, más precisamente al abdomen del animal.

Después de establecer el diagnóstico, podrá darse cuenta del problema e intervenir Con el mejor terapia posible. Muy a menudo, el perro mayor tiene el vientre hinchado porque lo que ocurre es la torsión del estómago, particularmente en perros grandes. Además, es fundamental eliminar el peligro de la peritonitis, que es una infección muy importante, que fue causada por la rotura o punción del estómago o del intestino.

Dependiendo de la causa encontrada, el veterinario puede intervenir con el cuidado apropiado, En cambio, lo que podemos hacer para evitar que el perro anciano tenga la barriga hinchada es dividir la comida en al menos dos dosis más pequeñas y evitar que se formen huesos pequeños y quebradizos.

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Raffaella Lauretta