Para empezar a preparar un hábitat apropiado para tu pez es lógico e indispensable el adquirir una pecera. Pero no es solo eso sino también saber cual es el lugar conveniente para la misma.

La pecera no es una decoración más, requiere de atención

No se puede negar la idea de que un acuario puede hermosear cualquier ambiente, pero no es solo eso en realidad es un ambiente un hábitat donde viven seres vivos de los cuales tu eres responsable.

El poseer una pecera es cuestión de compromiso: Los peces requieren de mucha atención ya que ellos necesitan de tus cuidados constantes como por ejemplo en su alimentación, la higiene de la pecera y si has tomado la determinación de tener plantas en tu acuario estas generan otras atenciones especiales.

La sensibilidad de los peces: Tienes que saber que los peces son animales muy sensibles y delicados que expresan con facilidad cualquier alteración que los beneficie o los perjudique.Es recomendable que coloques la pecera en un lugar de la casa que frecuentes muy a menudo, así podrás observar y estar atento ante cualquier cambio.

El sitio de la pecera: atenciones con respecto a la salud de los peces
Una pecera simboliza paz y equilibrio por ello se suelen encontrar peceras en los hogares o sitios de trabajo.

Nunca de ninguna manera se debe colocar el acuario en un lugar a la intemperie, el exponer a tus peces a temperaturas inadecuadas puede resultar realmente muy perjudicial para la salud de los mismos.

Por lo general las personas acostumbran mezclar peces de distintas especies lo cual es un error fatal, ya que hay peces que no comparten las mismas características del ambiente, como la temperatura por ejemplo pues hay peces que no son compatibles porque tienen condiciones de vida muy diferentes.

El estrés en los peces

Los peces pueden experimentar estrés, lo cual es dañino para su salud y la verdad es que si el animal no está viviendo en condiciones óptimas sufrirá estrés, incluso puede llegar a perder el apetito, lo cual afecta de una manera muy grave su salud y esto le podría provocar la muerte al pez en un periodo de tan solo dos días.

Otras señales de que está sufriendo de estrés es el nadar muy poco, (no movilizarse), permanece escondido y no quiere tener contacto con su alrededor o con otros animales.

Por ello es necesario que estés atento a los comportamientos que puede presentar tu pez, y las condiciones de la pecera.