El gato y el síndrome de los rascacielos: que es y como evitarlo para el gato

Cuando hablamos de síndrome de rascacielos en gatos, estamos hablando de un efecto relacionado con la caída del gato desde una determinada altura.

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(Foto Pixabay)

Los gatos siempre caen de pie, según un viejo dicho. Pero eso no es cierto, o al menos no siempre. Cuando un gato cae desde una altura importante, de hecho, corre el riesgo de lastimarse. Y aquí es donde entra en juego el síndrome de los rascacielos.

¿Qué es el síndrome del rascacielos del gato?

Cuando hablamos de este síndrome, nos referimos a aquellas lesiones que un gato puede sufrir después de una caer desde una altura más alta, al menos 7-9 metros.

gato ventana caída rascacielos síndrome
(Foto Pixabay)

A los gatos les encanta estar en la ventana o en el balcón para observar el mundo y lo que les rodea desde arriba. Pero puede resultar peligroso.

De hecho, puede suceder que un gato se caiga, y si vivimos en un piso alto el gato puede lastimarse mucho.

Ma la síndrome de rascacielos También puede ser un problema si el gato se cae de una pared o de un árbol al que se había subido.

Los gatos son grandes senderistas, les encantan las alturas y saben equilibrarse de una forma realmente impresionante. Pero a veces, también pueden perder el equilibrio.

Esto sucede, por ejemplo, por un susto, como cuando escuchan un ruido fuerte repentino. O pueden lanzarse a algo que los atrae (un pájaro, quizás).

Y si son muy jóvenes y sin experiencia, es posible que todavía no sean muy buenos equilibradores. Pero en cualquier caso, la caída se puede prevenir agarrándose a algo.

Qué esta pasando si el gato no puede detener la caíday cae al suelo?

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Los peligros de las caídas de gatos

Como dijimos, no es cierto que los gatos caen siempre sin problemas, pero de hecho tienen una gran capacidad para no lesionarse ni siquiera desde grandes alturas.

El gato come aceitunas
(Foto de Adobe Stock)

Desde la década de 1980, se sabe que los gatos pueden sobrevivir a las caídas en comparación con los perros o los humanos.

No solo eso, las lesiones reportadas por los gatos también fueron menos graves si cayeran de grandes alturas, en comparación con los causados ​​por alturas más bajas.

El “truco” está en el aterrizaje: los gatos compensan la caída muy rápidamente, poniéndose en una posición que les permite aterrizar de pie.

De hecho, un gato en esta posición, con las extremidades extendidas, alcanza una velocidad límite a partir de una altura igual a la del quinto piso de un edificio.

Sin embargo, si el gato no siente la aceleración, doblar sus patas, para amortiguar la energía de la caída en la fase de desaceleración. Un poco como amortiguadores internos.

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Las posibles lesiones causadas por una caída.

Tras tal caída, un gato sufre una serie de lesiones que -como decíamos- se denominan síndrome de rascacielos.

Gatito atrapado en el ático
(Foto de Adobe Stock)

Los más comunes involucran el tórax, la cabeza y el hocico, pero en ocasiones también la fractura de piernas, hemorragias o incluso lesiones internas.

Por supuesto, todo depende de la altura desde la que cayó el gato y la posición de aterrizaje. Por último, pero no menos importante, si ha caído sobre una superficie blanda o dura.

En cualquier caso, lo mejor es correr inmediatamente al veterinario para comprobar qué ha pasado, sin mover demasiado el cuerpo para evitar hacer otros daños.

Algunas lesiones son internas, o en cualquier caso no evidente, y es posible que no notemos ni siquiera problemas graves sin la ayuda de un especialista.

Nunca administre analgésicos o medicamentos humanos a nuestro gato: solo el veterinario podrá aconsejarnos qué utilizar para tratarlo.

Después de una caída, especialmente si es desde una gran altura, el gato puede estar en estado de shock y necesita estabilizarse antes incluso de proceder con la evaluación real.

Luego, el veterinario administrará oxígeno, líquidos y analgésicos, según sea necesario.

Probablemente realizará uno radiografía al gato, para comprobar si hay fracturas o hematomas. Una ecografía, por otro lado, descartará una hemorragia interna.

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