Cuidar a un gato moribundo: todas las precauciones que mejor se adaptan a nuestro felino


¿Cómo podemos hacer más ‘serenos’ los últimos momentos de la vida de nuestro precioso amigo felino? Esto es lo que debe hacer por un gato moribundo: todos los cuidados y consejos para estar a su lado de la mejor manera posible.

Cuidar a un gato moribundo

(Foto de Adobe Stock)

No hay nada peor que tener que despedirnos de nuestro gato en los últimos momentos de su vida. En realidad entendemos que es muy poco lo que se puede hacer para mejorar su situación de salud física, pero seguro que estar junto a él le dará consuelo y, seguro, también nos lo dará a nosotros que debemos despedirnos. ¿Hay algún consejo o cura para uno? gato moribundo que podemos adoptar? Sí, probablemente hay movimientos simples que pueden hacer que sus últimas horas sean más tranquilas.

Cómo entender que un gato está muriendo: señales importantes

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Gato que esta enfermo
(Foto Pixabay)

Salvo que se trate de una muerte súbita y traumática, suele ser posible entender si nuestro querido gato está viviendo los últimos momentos de esta vida con nosotros. Aparte de la esperanza de vida felina, que ronda los 16 años (salvo numerosas excepciones que hacen que un gato viva hasta los 25 años), también es muy importante evaluar su estado de salud.

Ya no es lo que era antes, por lo que no come ni bebe habitualmente y en consecuencia también comienza a presentar problemas digestivos e intestinales: ausencia de heces y estreñimiento o micción excesiva etc. En resumen, todos los signos de un mal funcionamiento o empeoramiento de los sistemas físicos del felino.

Además, si antes se mostraba tímido e independiente, ahora parece no querer nuestra compañía: prefiere estar solo y aislarse en lugares que considera más tranquilos.

De la misma forma, ya no se cuida a sí mismo ni a su higiene personal: muchas veces el mal olor proviene de allí, así como de partes del cuerpo como el hígado, los riñones y los intestinos que funcionan mal. Para evaluar sus signos vitales podemos sentir el pulso y los latidos del corazón y medir la temperatura del gato.

Curas para un gato moribundo: paliativos pero de gran consuelo

Sin duda es un momento que nos cuesta imaginarnos porque nos gustaría que no llegara nunca. Sin embargo, lamentablemente es parte del ciclo de nuestra vida y del felino, por lo que lo único que podemos hacer es hacer que el ‘pasaje’ sea lo menos traumático y doloroso posible. Por difícil que sea estar junto a él y verlo sufrir, debemos estar cerca de él y ayudarlo a superar el momento más difícil de su vida, el último. Pero, ¿qué podemos hacer por él? Son pequeños trucos y cuidados que pueden darle un mínimo de alivio en esos momentos y sin duda harán que los maestros nos sintamos más ‘útiles’ y ‘necesarios’ para él.

Es cierto que el adjetivo ‘paliativo’ a menudo tiene el significado de ‘poco útil’ pero en realidad todas las precauciones pueden dar mucho consuelo cuando un gato tiene miedo y dolor. Ciertamente siente la cercanía de su humano favorito: y él no debe verte triste, sino activo y proactivo. Incluso si no podrá jugar como antes, porque ya no tiene fuerzas, disfrutará haciendo pequeñas actividades con nosotros.

Cuidar a un gato moribundo: que podemos hacer por él

Cuidar a un gato moribundo
(Foto de Adobe Stock)

El veterinario sin duda podrá hacer todo lo posible para que sufra lo menos posible, pero también es importante que los maestros tengamos el cuidado adecuado para ‘saludarlo’.

  • Cuidamos tu salud con los medicamentos recetados por el veterinario: como siempre hemos hecho, no debemos detenernos ahora mismo a cuidar al gato desde el punto de vista de la salud. Le damos todos los medicamentos recetados por el veterinario y respetamos los horarios y plazos. No olvidemos darle los analgésicos adecuados y estamos seguros de que ha tomado tanto las gotas como las tabletas (tal vez pulvericemos estas últimas si tiene problemas para tragarlas).
  • Cuidamos su higiene: un gato moribundo no tendrá fuerzas para lamerse el pelo ni para lavarse, por eso somos los maestros para bañarlo y cepillarlo suavemente. Ciertamente el gato estará encantado de recibir nuestra atención y nuestra preocupación por su cuerpo. No olvidemos limpiar también las partes íntimas porque, con el agravamiento de una enfermedad y el empeoramiento del estado de salud, es probable que el gato padezca incontinencia.
  • Cuidado nutricional: si no puede tragar o sufre pérdida de apetito, nos aseguramos de que sus alimentos y papillas sean lo más comestibles y atractivos posible. Quizás preferimos alimentos sabrosos como la carne (cocida y, por tanto, más blanda). Para todos los alimentos, la regla es que es preferible picarlos y hacer un puré, para que le sea más fácil comerlo.
  • Cuidamos su hidratación: no olvides darle siempre agua limpia y fresca. La hidratación es absolutamente imprescindible para el gato en cualquier momento de su vida, especialmente en la parte final. Si no tiene fuerzas para beber por sí mismo, utilizamos un gotero o una jeringa sin aguja, o le sujetamos suavemente el cuello y la cabeza para dejar correr el agua.
  • Cuidamos el medio ambiente en el que vive: si el gato ha decidido aislarse en un lugar tranquilo de la casa, nos aseguramos de mantener alejados los ruidos y ruidos. Déjelo descansar todo el tiempo que quiera, mantenga alejados a los niños y, en la medida de lo posible, a los ruidos externos. A veces le puede gustar algo de música suave o algunos sonidos de la naturaleza. También hacemos tu cama más cómoda con tejidos suaves y la limpiamos con regularidad.

Cómo prepararse para el peor momento incluso en caso de eutanasia

Gatito en sus brazos
(Foto Pixabay)

Nunca estamos lo suficientemente preparados para la muerte de una persona o animal que nos importa. No hay nada de qué avergonzarse si queremos desahogar nuestra desesperación con alguien que sepa estar cerca de nosotros o incluso con nuestro veterinario. Pero lo que sucede con frecuencia con los animales moribundos es mantenerse alejado de ellos.

Al mismo tiempo, sin embargo, conviene no ser egoísta en el sentido contrario, es decir, querer tenerlos a toda costa junto a nosotros, aunque sea en un sufrimiento extremo. Deje que nuestro veterinario nos asesore sobre las posibilidades, tiempos y formas y lo que dice la ley sobre una posible eutanasia felina. No es una decisión sencilla de tomar pero, si es necesario, lo hacemos por el bien de nuestro gato, para garantizarle un final digno y sobre todo para acabar con su dolor.

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Francesca Ciardiello